martes, 13 de febrero de 2018

El Carisma danza en las culturas


en Xai Xai from Auxiliares Santa Maria

9. Carisma Xai-Xai
 El eco de los tambores y las canciones lejanas convocó al Carisma a una danza primordial, en el continente africano, con sus cielos ardientes y sus noches brillantes. Esto sí es una danza distinta, pero no tan lejana que no podamos seguir sus pasos.

jueves, 8 de febrero de 2018



Simón Pedro Arnold osb
en “¿A dónde vamos? Una teología de la vida consagrada
para un tiempo de crisis y esperanza”

sábado, 13 de enero de 2018

El Carisma danza en las culturas


la danza del Carisma en Mar del Plata from Auxiliares Santa Maria

8. Carisma Mar del Plata

La danza también buscó allá, donde termina las Sierras de los Padres, con ese aire tan particular, con las grandes extensiones verdes de sus campos, sus caminos zigzagueantes, las subidas y bajadas, las canteras y danzó al ritmo de su trabajo y andar cotidiano.

jueves, 11 de enero de 2018


de Simón Pedro Arnold osb
en "¿A dónde vamos? Una teología de la vida consagrada 
      para un tiempo de crisis y esperanza"


miércoles, 13 de diciembre de 2017

El Carisma danza en las culturas


En el Gran Buenos Aires from Auxiliares Santa Maria

7. Carisma Gran Buenos Aires

Más tarde otros acordes se hicieron oír. Los del Buenos Aires Grande, o llamado Gran Buenos Aires. Allí se dan cita varias danzas,  había que descubrir ese nuevo paso, un paso lleno de fuego de conglomerados de personas que buscan trabajo, vivienda, una vida de familia sana. 

martes, 12 de diciembre de 2017

Nuestro corazón se hace "Tepeyac"

Eres mujer de casa y, además, peregrina,
dedicada a lo tuyo como madre y esposa,
pero sigues la huella por donde Dios camina
y estás de corazón en cada cosa.

Estás en la montaña antes del alba,
-que el amor te apresura-,
y en cualquier otro Belén por esperar que nazca
de nuevo Dios, y preparar su cuna.


Te haces de nuestra raza, 
pronuncias nuestra lengua con dulzura
y nos pides te hagamos una Casa,
para en ella mostrarnos tu sin igual ternura.

Bajas, subes, que para eso eres ave,
ayer por el calvario y por el cielo, 
hoy por la patria suave,
y en pos de ti volamos en tu vuelo.

Gloria damos al Padre que no tuvo principio,
gloria perenne a Cristo, que es el Hijo del Padre,
y al Espíritu Santo, Consolador divino.
¡Que todo el universo los aclame! Amén

(Himno del Oficio de Lectura)

viernes, 8 de diciembre de 2017

María, sin pecado concebida... rogá por nosotr@s

De las oraciones de san Anselmo, obispo

¡Oh Virgen, por cuya bendición
queda bendecida toda la naturaleza!

El cielo, los astros, la tierra, los ríos, el día, la noche y todo lo que se halla sometido al poder y al servicio del hombre, se congratulan, Señora, porque habiendo perdido su antigua nobleza, ahora han sido en cierto modo resucitados por ti y dotados de una gracia nueva e inefable.
Porque todas estas cosas estaban como muertas, al haber perdido su congénita dignididad de servir al dominio y utilidad de los que alaban a Dios, que para eso habían sido creadas; estaban oprimidas y afeadas por el abuso de los que servíana los ídolos, para los cuales no habían sido creadas. Ahora se alegran como hubieran vuelto a la vida, porque ya vuelven a estar soemtidas al dominio de los que confiesan a Dios, y embellecidas por su uso natural.
Es como si hubiesen saltado de alegría por esta gracia nueva e inapreciable, al sentir que el mismo Dios, su mismo creador, no sólo reinaba sobre ellas de un modo invisible, sino que incluso lo vieron en medio de ellas, santificándolas visiblemente con su uso. Estos bienes tan grandes provinieron a través del fruto bendito del vientre sagrado de la Virgen María.
Por tu plenitud de gracia, lo que estaba en el país de los muertos se alegra al sentirse liberado, y lo que está por encima del mundo se alegra al sentirse restaurado. En efecto, por el glorioso Hijo de tu gloriosa virginidad, todos los justos que murieron antes de la muerte vivificante de Cristo se alegran al verse libres de su cautividad, y los ángeles se congratulan por la restauración de su ciudad medio en ruinas.
¡Oh mujer llena y rebosante de gracia, con la redundancia de cuya plenitud rocías y haces reverdecer toda la creación!¡Oh Virgen bendita y desbordante de bendiciones, por cuya bendición queda bendecida toda la naturaleza, no sólo la creatura por el Creador, sino también el Creador por la creatura!
Dios, a su Hijo, el único engendrado de su seno igual a sí, al que amaba como a sí mismo, lo dio a María; y de María se hizo un hijo, no distinto, sino el mismo, de suerte que por naturaleza fuese el mismo y único Hijo de Dios y de María. Toda la naturaleza ha sido creada por Dios, y Dios ha nacido de María. Dios lo creó todo, y María engendró a Dios. Dios, que hizo todas las cosas, se hizo a sí mismo de María; y de este modo rehizo todo lo que había hecho. El que pudo hacer todas las cosas de la nada, una vez profanadas, no quiso rehacerlas sin María.
Dios, por tanto, es padre de las cosas creadas y María es madre de las cosas recreadas. Dios es padre de toda la creación, María es madre de la universal restauración. Porque Dios engendróa a aquel sin el cual nada en absoluto existiría, y María dio a luz a aquel sin el cual nada sería bueno.
En verdad el Señor está contigo, ya que él ha hecho que toda la naturaleza estuviera en tan gran deuda contigo y con él.

Madre de Misericordia

SALVE DE LOS POBRES

Dios te salve, Reina y Madre, Vida, Dulzura, Esperanza
Señora de los pueblos, Misericordia, confianza
nuestra Señora del rancho, nuestra Señora de lata
Virgen de todos los pueblos, que anduvo toda la Patria.

A Ti llamamos los hijos del valle y de la montaña,
del río, del monte, las islas, los campos y las quebradas,
que vinimos de los pueblos nada más que con las ganas 
de darles a nuestros hijos, como al Tuyo, la Esperanza.

Señora de los Pueblos, nuestra Señora Abogada
de los pobres, del humilde, que casi como guitarra
de los pueblos le cantaste al Dios que al débil levanta,
que dio bienes al hambriento y al poderoso rebaja.

Vuelve tus ojos, Señora, desde el cuadrito y la estampa
que el reboque de barro o en las paredes de chapa
pegamos para que estés dentro de nuestro techo de paja,
casi tibia cuando hay sol; si llueve, medio mojada,
mismamente que nosotros siempre por tierras prestadas.

Y después de este destierro, Señora de los sin nada,
Virgen de los Pueblos, Vida, Dulzura, Esperanza,
muéstranos a ese Jesús también con cuna de paja
¡oh, Clemente, oh piadosa! Señora de los sin nada.
Autor/a desconocido/a